PROTECCIÓN INTERNA


PROTECCIÓN INTERNA

Los alumnos y las personas que buscan estar protegidos suelen hacer muchos tratamientos de protección externa; pero frecuentemente olvidan protegerse desde lo interno y esto es lo más importante.

Sucede que la parte humana irrumpe y toma el mando al menor descuido, con desastrosas consecuencias. Hay que estar alerta y no permitir esto.

Es preciso saber discernir cuando actúa el Yo Humano y cuando el Yo Divino.

No resulta fácil controlar al “enemigo secreto”, el hijo humano de cada ser; malcriado, voluntarioso y caprichoso. Sin el conocimiento y práctica de la Impersonalidad, no se avanza nada espiritualmente. Igualmente, los vehículos o cuerpos internos pueden tomar el mando para hacer su voluntad. Quien no sabe esto ni lo practica es un dócil esclavo, un siervo sumiso que ignora su linaje y vive en dependencia de sus vicios, de sus pasiones, de sus emociones, para satisfacer las demandas de su Yo Personal.

No peleen con la parte humana ni la regañen. No le digan que es mala, ignorante ni la menosprecien; porque a la Personalidad hay que educarla y elevarla hacia el Padre con amor. Si esto no se hace, nunca será posible lograr la Ascensión; es decir, salir de este mundo hacia niveles de luz más altos, donde hay mejores formas de vida.

En lugar de entrar en discordia con la parte humana, hay que invocar a la Divina Presencia a la acción y polarizar en positivo.
Por ejemplo, decir en una pelea: “Amada Presencia, ¡asume el mando en esta situación y manifiesta tu Perfección! Yo Soy aquí la paz y la armonía”.

En todo momento, es bueno hacer alguno de estos decretos u oraciones de protección:

“YO SOY la Presencia Guardiana siempre alerta tomando el control de mi ser en todo momento”.

“YO SOY la única Presencia de Dios aquí”.

“YO SOY ordenando a mi ego y mi personalidad total obediencia a mi Presencia YO SOY. Yo Soy tranquilo y en paz.”

En momentos de duda, temor, o momentos de desesperación es bueno decretar, orar o meditar:

“Amada Presencia Yo Soy asume el mando absoluto de mi mente, de mi cuerpo y de mi mundo.
Yo Soy la mente de Dios, Yo solo acepto la Luz, Yo Soy el orden divino aquí.”


YO SOY, YO SOY, YO SOY.


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